En un momento me abstraje
Texo de Carolina Repetto | Galería Pivot, La Plata, 2024
Un espejo deja de serlo para convertirse en pintura. Así comienza la puesta en escena de una ilusión. Una ilusión que permite entrever su propio mecanismo de construcción y empieza a jugar. De a poco, irrumpe una ficción dentro de la imagen. La misma imagen que luego se expande en un imposible espacio de reflejos.
Una iteración infinita de las posibilidades que tiene la luz; las que están fragmentadas, las que quedan suspendidas. Eso es, de cierta manera, pintar lo que se piensa invisible. Nos preguntamos entonces, ¿Qué más se le esconde a Agustina Fuster?










